Los dos en uno...cierto es que los textos no van mas allá de lo que sabemos o deberíamos saber, situaciones que el sub consiente lo sabe, el consiente lo aprende, pero la mente en su general y al final no lo aplica, llevamos todos nuestra profesión al letargo de la espera, la espera de que nos den línea, decidan por nosotros y de nosotros, pero sobre todo un lugar, un lugar con reglas y parámetros que hay que seguir y obedecer, donde el verdadero sentir sucumbe ante la disyuntiva de dar o vender noticias, que aunque la gran mayoría estemos o no en acuerdos y no en desacuerdos que es parte de la cotidianidad de nuestro trabajo…Dependemos de la única arma que nos da la satisfacción de haber cumplido de alguna manera, nuestra pasión y escribir o plasmar en imagen y entre líneas la verdad de nuestro sentir, nuestro mísero salario….
El que este libre de culpa que tire la primera piedra…
El que este libre de culpa que tire la primera piedra…


No me siento libre de pecado (digo, por aquello de la primera piedra), pero me dio un gusto grande por fin leer lo que esperaba: una combinación tan profunda de síntesis y abstracción que generara algo nuevo a partir de ello.
ResponderEliminarJusto esto es lo que esperaba no hallar, y hallé.
Gracias, Rafa.
PD. Felicidades por el uso del blog. También debo confesarte que esta era la idea. Así que dos en uno (dos en uno).